




En la tranquila orilla del lago Koggala, en el sur de Sri Lanka, este retiro de 6 noches propone una pausa restauradora pensada para recuperar el equilibrio, cultivar la presencia y favorecer una renovación profunda. Celebrado en Lanka Yoga, reúne yoga terapéutico, talleres de mindfulness y prácticas orientadas a regular el sistema nervioso, creando un entorno ideal para bajar el ritmo y reconectar con uno mismo.
Cada jornada se completa con comidas veganas nutritivas y un alojamiento cómodo frente al lago, para que la experiencia se desarrolle en sintonía con la serenidad del lugar. Rodeado de naturaleza y con un programa cuidadosamente diseñado, este retiro invita a dejar atrás las exigencias del día a día y entregarse a un espacio de bienestar y cuidado.
Guiado por Katerina y Lea, combina acompañamiento experto con una atmósfera cercana y enraizada. Una ocasión para descansar, resetear y volver a casa más centrado, renovado y en conexión contigo.
Este alojamiento compartido está pensado para quienes desean combinar comodidad y convivencia en un entorno amplio y agradable. Con capacidad para 3–4 personas, dispone de camas individuales distribuidas en dos niveles, lo que crea una estancia práctica y relajada, ideal para amigos, compañeros de viaje o participantes de un retiro que quieran compartir la experiencia.
El baño privado al aire libre aporta una agradable sensación de frescura y amplitud, permitiendo mantener una conexión cercana con el entorno natural. Además, la gran terraza ofrece vistas preciosas al lago Koggala, convirtiéndose en un rincón perfecto para descansar, contemplar el paisaje o disfrutar de momentos de calma entre actividades.
Para favorecer un descanso reparador en el clima tropical, la habitación cuenta con aire acondicionado. Una opción cuidada y funcional que une naturaleza, bienestar y espíritu comunitario para una estancia cómoda y revitalizante.
En un entorno tranquilo junto al lago, esta habitación ofrece una estancia relajada y cómoda para dos personas. Sus dos camas individuales aportan privacidad y espacio personal, por lo que resulta una opción ideal para amigos o compañeros de viaje que comparten alojamiento. El baño privado en suite añade practicidad al día a día, con una amplia encimera para tener a mano todo lo necesario.
Todas las habitaciones cuentan con agradables vistas al lago, que contribuyen a crear una atmósfera serena y reparadora a lo largo de toda la jornada. Las camas disponen de mosquiteras individuales para mayor confort, mientras que el aire acondicionado silencioso y los ventiladores de techo ayudan a mantener el espacio fresco y agradable tanto de día como de noche.
Las habitaciones de la villa en la planta superior transmiten una sensación especialmente luminosa y abierta, mientras que las situadas en el bloque de huéspedes ofrecen un refugio más resguardado. En cualquiera de las dos opciones, encontrarás un ambiente sencillo y calmado, pensado para descansar con facilidad.
Katerina
Lea

dom, 13 dic – sáb, 19 dic