
Su camino en el movimiento comenzó de forma inesperada, cuando se vio atraída a la vez por un box de CrossFit y un estudio de yoga. Lo que al principio fue simple curiosidad se convirtió pronto en una experiencia transformadora. Al probar clases en un estudio local y en el gimnasio, le cautivaron la variedad, el ritmo y la manera en que cada práctica parecía avanzar y retroceder con su propio pulso. Cada sesión le pedía algo distinto, tanto a nivel físico como mental, y ese reto resultó diferente a todo lo que había encontrado en otros espacios de entrenamiento.
Durante la clase, y mucho después de terminar, experimentaba sensaciones muy diversas: fuerza, vulnerabilidad, gracia, torpeza y todo lo que hay entre medias. En medio de esa complejidad, empezó a interesarse profundamente por lo que su cuerpo y su mente eran capaces de hacer. Como tantas personas, en otro momento había intentado encajar su cuerpo en un estándar concreto. El CrossFit y el yoga le dieron herramientas para adaptar el movimiento a su propio cuerpo y a su nivel, y para celebrar aquello para lo que estaba hecho.
Su creciente pasión por el fitness la llevó a asistir a varios seminarios y a obtener certificaciones a lo largo del camino. Con el tiempo, ha seguido evolucionando como coach y profesora. Valora enormemente la oportunidad de compartir lo aprendido y mantiene la gratitud por cada ocasión de aprender, conectar y crecer junto a otras personas.
Becka aspira a ofrecer a cada alumno su máximo nivel de enseñanza y acompañamiento. En Hot Asana, la comunidad se siente como una extensión de la familia, y ella cree que el progreso de cada persona es compartido por todos. Cada día le emociona la forma en que esta comunidad se apoya y se anima mutuamente.
Una de las partes que más disfruta de enseñar y entrenar es guiar a alguien desde un nivel principiante y ayudarle a descubrir que es posible mucho más de lo que imaginaba. Le inspira ver cómo las clases pueden empoderar, motivar y elevar a quienes cruzan la puerta. Becka está comprometida a ayudar a los alumnos a explorar sus límites físicos y mentales, moverse con seguridad y salir sintiéndose realizados, orgullosos y con ganas de seguir avanzando.