
Mi camino espiritual comenzó a los 19 años, cuando me comprometí por primera vez con el estudio del Wing Chun kung fu. Aquello supuso mi primer contacto consciente con la relación entre mente, cuerpo y espíritu. Durante los 11 años siguientes, entrené mientras trabajaba en hostelería como camarero y barman. El Wing Chun me enseñó a avanzar por la vida con propósito e intención, mientras que mi labor en hostelería me mostró cómo servir a los demás, comunicarme con naturalidad y crear un espacio en el que las personas se sintieran cómodas para abrirse y compartir sus historias.
Alrededor de los 30 años me acerqué al Kundalini yoga y, desde la primera clase, pude percibir la fuerza de esta práctica. La sentí como la siguiente etapa de mi evolución espiritual. Durante los cinco años posteriores, seguí explorando de forma intermitente el kung fu y el yoga, al mismo tiempo que mi curiosidad se ampliaba hacia medicinas amazónicas como el Kambo y la Ayahuasca. Mi primera sesión de Kambo fue profundamente reveladora, porque me transmitió una sensación de limpieza a nivel físico, mental y emocional. Poco después, completé la formación de Reiki Nivel 1.
Más adelante conocí a un maestro de Cábala Hermética, lo que abrió la puerta a nuevas prácticas espirituales y profundizó mi comprensión de la sanación energética. A finales de septiembre de 2022, me encontré con un episodio de Gaia protagonizado por Suzanne Ross. Su historia y su vida en Sedona, Arizona captaron de inmediato toda mi atención. Aunque solo había oído hablar de Sedona y nunca había estado allí, organicé un retiro privado con Suzanne. Sin embargo, por cuestiones meteorológicas y de agenda, ese retiro nunca llegó a realizarse.
Unos cinco meses después, Suzanne lanzó un programa online llamado Transcendence Guide. Con ganas de aprender todo lo posible sobre las prácticas espirituales, me inscribí y después continué con su seminario Transcendent en Sedona. La energía y la emoción que experimenté allí superaron con creces lo que había imaginado. Durante los años siguientes regresé a Sedona para seguir practicando, y gracias a mi trayectoria en hostelería empecé a imaginarme viviendo y trabajando allí.
En enero de 2025 asistí a un Seminario de Channeling de tres días. Al terminar, sentí con claridad la llamada de retomar la idea de hacer de Sedona mi hogar, así que comencé a solicitar tanto un empleo como un lugar donde vivir. En apenas dos semanas tuve la fortuna de conseguir ambas cosas. Nueve meses más tarde conocí a Debbie Cutler, que estaba buscando vender su Energy Enhancement System. Tras nuestra primera conversación, hablamos de su jubilación y de la venta de su equipo, y enseguida sentí la inspiración de comprar el negocio.
El 1 de enero de 2026 asumí Sacred Vortex Holistic Therapies LLC. Me ilusiona continuar el trabajo tan valioso que Debbie ya había construido, aportando al mismo tiempo mi propia experiencia y conocimiento al negocio.