
Procede de la comunidad de Puerto Belén del Río Bajo Ucayali, donde vivió hasta los 7 años. A los 17 se trasladó a Lima para ayudar a sostener a su familia, que atravesaba una situación muy humilde, y allí trabajó durante muchos años. Más tarde conoció a su pareja, Eliata, sobrina del Maestro Deodomero, y juntos decidieron regresar con la familia a su comunidad.
Aunque todos sus antepasados fueron chamanes shipibo, al principio no sintió una llamada especial hacia la medicina. Todo cambió al encontrarse con su primo, el Maestro Hernan, y tomar una decisión que marcó un antes y un después en su vida. Entonces descubrió una profunda vocación por apoyar a su familia y a su comunidad a través de las plantas medicinales. En 2017 pidió al Maestro una dieta y pasó tres meses de dieta con Jochi Papannete. Al terminar ese proceso, continuó con 25 plantas medicinales preparadas para él por el Maestro Deodomero. Más adelante completó una dieta de tres meses con la planta pionera roja, albaca y mapacho.
Tras estas dietas, Santiago se siente agradecido de ser un hombre fuerte y sano para la medicina y de haberse graduado junto a sus tres maestros. Actualmente tiene 36 años y cuenta con cinco años de experiencia en la medicina ancestral de la ayahuasca. Sigue aprendiendo cómo brindar un mejor acompañamiento a muchas personas que buscan de verdad sanar. Desde el año pasado vive con la familia de su esposa en el Centro Jochipapanete, y expresa su más profundo amor y gratitud al Maestro Deodomero.