
Con 12 años de práctica dedicada al yoga y la meditación, esta profesora aporta a cada clase una combinación valiosa de experiencia, autenticidad y sensibilidad. Su camino se vio profundamente marcado por un viaje transformador a India, una vivencia que la llevó a profundizar en su práctica y a compartir con más consciencia los beneficios de estas disciplinas. Para ella, “estar en flujo es un estado mental”, una idea que impregna el ambiente de cada sesión y le da un carácter sereno y envolvente.
Certificada en hatha vinyasa, yin y bikram, propone una enseñanza equilibrada y cuidada, pensada para favorecer la fuerza, la flexibilidad y la calma interior. Tanto si la práctica es dinámica y revitalizante como si es lenta y reparadora, los alumnos encuentran una guía clara, presencia atenta y un espacio seguro para conectar con mayor profundidad consigo mismos.
Sus clases invitan a personas de distintos niveles a explorar el movimiento y la quietud con intención, ofreciendo una experiencia en la esterilla inspiradora, centrada y profundamente arraigada.