
Facilitadora del programa y coordinadora de atención a las huéspedes
Lee-Ann Turza aporta una presencia cercana, cálida y muy acogedora a cada experiencia de retiro. Madre orgullosa de dos hijos ya adultos, se unió por primera vez a un retiro de RMR como participante poco después de jubilarse y, enseguida, sintió que quería formar parte del equipo. Lo que más la inspiró fue la posibilidad de contribuir a un espacio donde las mujeres puedan desconectar de sus responsabilidades cotidianas y recargar energías de verdad, entre risas, manualidades, baile y recuerdos compartidos.
Lee-Ann sabe lo valioso que resulta para las madres dedicar un tiempo a sí mismas, aunque sea breve, y cree firmemente que ese momento debe merecer la pena. Fuera de los retiros, le gusta mantenerse activa y disfruta especialmente de los deportes, como el softball, el golf, el kayak y el hockey. Ilusionada con esta nueva etapa, espera aportar su energía, su cuidado y su pasión a cada huésped que conozca.