
Originaria de Puerto Rico, Maribel lleva más de cinco años trabajando como terapeuta de masaje titulada. Su camino en las terapias de bienestar comenzó desde una vivencia muy personal, cuando a su hijo le diagnosticaron autismo y descubrió los beneficios del tacto terapéutico en niños y personas con retrasos del desarrollo y trastorno del procesamiento sensorial.
Esa experiencia la llevó a ampliar su formación y a profundizar en su práctica. En la actualidad, Maribel está certificada en terapia craneosacral y es practicante de Reiki, y destaca por crear sesiones que van más allá de un masaje tradicional. Combina con sensibilidad técnicas de distintas disciplinas, como puntos gatillo, tejido profundo, liberación miofascial y reflexología, para responder a las necesidades específicas de cada persona.
Maribel tiene especial habilidad para aliviar la tensión en cuello y hombros, así como para trabajar molestias en la zona lumbar, incluida la ciática. También aporta experiencia y atención al tratar a personas que conviven con afecciones crónicas y autoinmunes como esclerosis múltiple, artritis reumatoide, fibromialgia y artritis.