
Rachel es profesora local de yoga y terapeuta de sonido, y acompaña a las personas en el camino hacia un mayor equilibrio, bienestar y calma interior. Le conmueve especialmente ese instante sereno al final de la clase, cuando la sala se aquieta y todas las personas han compartido una misma experiencia de conexión y enraizamiento. Tras haber vivido en primera persona los beneficios transformadores del yoga en su propia vida —a nivel físico, mental y espiritual—, transmite en cada sesión una dedicación auténtica, cercanía y mucho cuidado.
Con formación en ciencias biológicas y veterinaria, Rachel mantiene un vínculo profundo con la naturaleza, los animales y la vida al aire libre, algo que forma parte esencial de su manera de estar en el mundo. Esa sensibilidad se refleja también en su forma de enseñar, creando un ambiente cálido, acogedor y abierto para quienes participan. En The Yoga Yurt ha encontrado un espacio donde convergen de manera natural su amor por el yoga, la sanación con sonido y las conexiones significativas.