
Con un enfoque muy marcado en el pranayama y la alineación, Rohit Ji aporta una forma de enseñar el yoga serena, sólida y reflexiva. Llegó a la esterilla buscando más flexibilidad y forma física, pero con el tiempo su práctica se convirtió en algo mucho más profundo que un trabajo corporal. A medida que su cuerpo ganaba fuerza y salud, descubrió el yoga como un camino de autoconocimiento y de conexión más consciente entre mente y cuerpo.
Como profesor, entiende que cada alumno llega con una historia, un ritmo y unas necesidades distintas. Por eso anima a cada persona a moverse de la manera que le resulte más adecuada, ofreciendo siempre espacio para adaptar la práctica cuando sea necesario y para escuchar cómo se siente en cada momento. Con más de 10 años de experiencia docente, combina técnica y sensibilidad en cada sesión.
Lo que más le inspira es ver cómo los alumnos recorren su propio camino en el yoga. A través de su guía, busca acompañarles, nutrirles y motivarles para que crezcan en confianza y presencia dentro y fuera de la esterilla.