
Sibel imparte yoga y barre pilates, y aporta a cada clase una mirada muy personal del movimiento. Sabe lo que supone seguir adelante demasiado tiempo, ignorar las señales del cuerpo y detenerse solo cuando ya casi es tarde. Esa vivencia le enseñó la importancia de escuchar de verdad lo que el cuerpo necesita. En sus clases, te invita a atender tus propias necesidades y a descubrir que el crecimiento suele empezar cuando te tratas con suavidad. Le entusiasma acompañarte en este proceso, ayudándote a explorar todo lo que puede surgir cuando te haces espacio para ti, manifiestas, creas y entras de lleno en tu poder.
El recorrido de Angelique comenzó con el yoga y, poco a poco, la llevó a profundizar en el pilates. En sus clases, el equilibrio entre esfuerzo y relajación ocupa un lugar central. Le encanta compartir la fuerza, la concentración y la alegría que ella misma experimenta. Para ella, el pilates es mucho más que una hora sobre la esterilla: es un camino que se recorre, donde la atención consciente te ayuda a reconocer tus retos y los espacios en los que aún puedes crecer. Enseña con dedicación y un toque de humor, porque la alegría es una parte esencial de la vida y del movimiento. Angelique te invita con calidez a unirte a una de sus clases y a descubrir por ti misma lo que el pilates puede ofrecerte. Sal de tu zona de confort y siente el poder del pilates.