
Desde muy joven, Sw. Shivam sintió una fuerte atracción por la espiritualidad, el arte y la literatura. Su primer encuentro con Osho y la meditación tuvo lugar en 1998. Tras varios años de trabajo como periodista de televisión y, más adelante, como corresponsal sénior de una revista espiritual, decidió dejar ese camino para dedicarse por completo a la escritura y la pintura.
Un punto de inflexión decisivo llegó cuando llegó a Osho Nisarga y tomó sannyas en 2007. Desde entonces, ha seguido profundizando en la meditación y el autoconocimiento, al tiempo que dirige talleres de meditación de Osho desde 2013.
Al compartir su experiencia, explica: “Explorando distintos métodos y permaneciendo con aquello que realmente resonaba en mí, descubrí que la meditación es mi manera de sentirme en calma, en paz conmigo mismo y alegre sin motivo. Es un regalo de Osho. En todo lo que hago o no hago, él sigue formando parte de mi vida. Esa presencia permite que mi trabajo creativo se abra a nuevas perspectivas, con la sabiduría del maestro fluyendo en cada expresión”.
Desde 2014, Sw. Shivam practica y enseña meditaciones Zen como Zazen, Boketto y Fura Fura. Cree en ir directamente al corazón de la verdad. En su visión, nuestra verdadera naturaleza no tiene nada que ver con el tiempo ni con el llegar a ser, y está más allá del placer o el malestar, de los pensamientos o las ideas, del cuerpo o la energía, y de todo aquello que podamos hacer. No puede encontrarse como un objeto, porque simplemente es. La verdad, afirma, es un Rugido del León, y para conocerla hay que convertirse en una luz para uno mismo.