
Tras una serie de vivencias poco habituales, Vickie recibió una orientación espiritual que le reveló su vocación como trabajadora del clima, o granicera, dentro de la tradición indígena nahua de México. Fue iniciada en este camino en 2006 y, desde entonces, ha regresado a las tierras altas de México para honrar su compromiso y profundizar en su relación con el clima a través de una práctica comunitaria de reciprocidad.
Durante los últimos 9 años, Vickie ha continuado sus estudios y peregrinaciones a lugares sagrados como parte de su iniciación como Tepahtiani, o Sanadora Tradicional Nahua. Su práctica de sanación tiene su base en Margaretville, Nueva York, desde donde integra esta tradición viva en su labor con cuidado, presencia y devoción.