
Nacida y criada en Sumbawa Besar, en el seno de una familia balinesa en la que ambos padres practicaban yoga, creció en un hogar donde la espiritualidad formaba parte de la vida cotidiana. De niña, el mantra Hare Krishna era la nana que la acompañaba hasta dormirse, marcando el camino que más tarde seguiría con profunda devoción.
Pasó cinco años inmersa en el movimiento Hare Krishna, viviendo en distintos ashrams antes de conocer a su Gurú. Después, dedicó más de cinco años al servicio voluntario en el ashram de su maestro, donde estudió Bhagavad Gita, hatha yoga y meditación en un entorno tradicional. Su compromiso y su pasión le valieron finalmente una beca para realizar una formación de 200 horas de profesora de yoga en la Universidad S-VYASA de Bangalore, India.
Al regresar a Bali, comenzó a impartir asanas de yoga y meditación en el ashram de su Gurú y en otros espacios durante cinco años más. Desde entonces, sigue compartiendo sus conocimientos a través del pranayama, la filosofía del yoga y la meditación, ofreciendo clases y acompañamiento desde la disciplina, la devoción y la experiencia vivida.